Entrevista: Revista HOLA! USA

Avances en tecnología

Moldeamiento corporal vs. cirugía plástica: ¿cuál es la diferencia y cómo la pérdida de peso con medicamentos GLP-1 está cambiando el panorama?

Entonces, ¿cómo saber cuándo el moldeamiento corporal es suficiente y cuándo la cirugía plástica puede ser una opción más adecuada?

La propuesta resulta tentadora: remodelar zonas difíciles de tratar, mejorar la firmeza de la piel y definir la silueta sin recurrir a una cirugía ni atravesar un período prolongado de recuperación. Los tratamientos de moldeamiento corporal no invasivos han evolucionado considerablemente, ofreciendo a los pacientes más alternativas para tratar la grasa localizada, la flacidez de la piel y otras preocupaciones estéticas.

Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos, estos tratamientos tienen ciertas limitaciones, especialmente cuando el problema de fondo incluye exceso de piel, separación de los músculos abdominales o cambios importantes en el cuerpo después del embarazo o de una pérdida significativa de peso.

Entonces, ¿cómo saber cuándo el moldeamiento corporal es suficiente y cuándo la cirugía plástica puede ser una opción más adecuada?

En una entrevista con HOLA! USA, la Dra. Isabel Uribe, cirujana plástica certificada y fundadora de Cliniq en Medellín, Colombia, explica por qué la respuesta debe partir de la anatomía del paciente y no de un procedimiento específico. “La mayoría de los pacientes intenta tomar esta decisión basándose únicamente en lo que ve frente al espejo: una acumulación de grasa, una zona que ha perdido firmeza o una silueta con la que ya no se sienten cómodos”, explica la Dra. Uribe a nuestra revista. “Sin embargo, dos cuerpos que pueden parecer similares externamente pueden requerir tratamientos completamente diferentes”.

¿Quién es la Dra. Isabel Uribe?

La Dra. Isabel Uribe es cirujana plástica certificada y fundadora de Cliniq, una clínica de cirugía estética y reconstructiva ubicada en Medellín, Colombia. Con más de 20 años de experiencia, su práctica combina experiencia quirúrgica con un enfoque centrado en la seguridad del paciente, la atención personalizada y los resultados naturales.

Entre sus especialidades se encuentran el rejuvenecimiento facial, la cirugía mamaria, el moldeamiento corporal, los procedimientos de mommy makeover, la cirugía plástica masculina y la cirugía reconstructiva.

La Dra. Uribe lleva su enfoque más allá del procedimiento en sí, centrándose en todo el proceso quirúrgico del paciente, desde la consulta y la planificación de la cirugía hasta la recuperación y el seguimiento a largo plazo.

También es la creadora de The Cliniq Way – Elevated, un modelo integral de atención que combina tecnología quirúrgica avanzada, medicina regenerativa y protocolos de recuperación personalizados.

Moldeamiento corporal vs. cirugía plástica: ¿cuál es la diferencia?

La principal diferencia entre el moldeamiento corporal no invasivo y la cirugía plástica radica en qué es lo que se necesita modificar.

“Para determinar si una persona puede beneficiarse de un procedimiento no invasivo o de una cirugía, primero debemos identificar dónde se encuentra realmente el problema”, explica la Dra. Uribe. “Puede estar relacionado con el volumen de grasa, la calidad y capacidad de retracción de la piel, la posición de los tejidos, la pared muscular o una combinación de todos estos factores”.

La principal diferencia entre el moldeamiento corporal no invasivo y la cirugía plástica radica en qué es lo que se necesita modificar.

Los tratamientos no quirúrgicos suelen ser más adecuados para personas con un peso estable, pequeños depósitos de grasa localizada, buena calidad de piel y expectativas enfocadas en una mejoría gradual.

La Dra. Uribe resume la diferencia de manera sencilla: “Estos tratamientos pueden mejorar y definir el contorno, pero no pueden reconstruirlo”.

La cirugía, por otro lado, permite abordar alteraciones estructurales. “La cirugía se considera cuando existen cambios estructurales, como exceso de piel, separación de los músculos abdominales, descenso de los tejidos, flacidez significativa o depósitos de grasa que requieren un abordaje más amplio y preciso”, explica.

¿Qué resultados puede lograr realmente el moldeamiento corporal no invasivo?

La popularidad del moldeamiento corporal no quirúrgico ha generado una idea equivocada bastante común: que con suficientes tratamientos, o utilizando el dispositivo adecuado, eventualmente se puede conseguir la misma transformación que con una cirugía.

Sin embargo, esto no necesariamente es así. “Un tratamiento de moldeamiento corporal no invasivo puede mejorar la apariencia del cuerpo. La cirugía, cuando está correctamente indicada, puede transformar la estructura corporal”, explica la Dra. Uribe a HOLA! USA.

Dependiendo de la tecnología utilizada y de las características de cada paciente, los procedimientos no invasivos pueden reducir moderadamente un depósito de grasa localizada, mejorar gradualmente la firmeza de la piel o ayudar a mantener y definir la silueta.

Los resultados dependen de diferentes factores, entre ellos, la tecnología utilizada, la adecuada selección del paciente, el número de sesiones y la respuesta biológica de cada persona.

También es importante entender qué no pueden lograr estos procedimientos. Según la Dra. Uribe, los tratamientos no invasivos no pueden eliminar cantidades significativas de exceso de piel, corregir la separación de los músculos abdominales, elevar de manera importante los tejidos descendidos, redefinir drásticamente la cintura ni abordar de forma integral algunos de los cambios anatómicos producidos por múltiples embarazos o una pérdida de peso significativa.

¿Cuándo es la cirugía plástica una mejor opción?

El embarazo, el envejecimiento, los cambios importantes de peso y la genética pueden modificar varias capas del cuerpo de manera simultánea. Por ejemplo, lo que parece ser una “barriguita” o abultamiento abdominal puede no deberse únicamente a un depósito de grasa. El paciente también puede presentar exceso de piel y separación de los músculos abdominales.

Esto cambia el enfoque del tratamiento. “En una lipoabdominoplastia, por ejemplo, no trabajamos únicamente sobre la grasa”, explica la Dra. Uribe. “Podemos tratar el exceso de piel, reparar la pared abdominal y reconstruir la relación entre el abdomen, la cintura y la espalda para lograr un contorno más armónico”.

Por eso, recurrir repetidamente a tratamientos no invasivos para abordar un problema de tipo estructural puede resultar frustrante.

La Dra. Uribe comenta que con frecuencia recibe pacientes que ya se han sometido a múltiples tratamientos con dispositivos, masajes, inyectables o procedimientos para mejorar la firmeza de la piel antes de acudir a una consulta quirúrgica. “Es posible que hayan obtenido pequeñas mejorías, pero aún sienten que el problema principal persiste”, explica.

Esto no significa necesariamente que los procedimientos anteriores se hayan realizado de manera incorrecta. “En algunos casos, se realizaron correctamente, pero partieron de una indicación incompleta o de expectativas que no correspondían con lo que esos tratamientos podían lograr de manera realista”, explica.

Mitos sobre el moldeamiento corporal que los pacientes deben conocer

Una de las ideas equivocadas que la Dra. Uribe considera importante replantear es asumir que un tratamiento “no invasivo” significa automáticamente que está libre de riesgos.

“Uno de los principales mitos es creer que ‘no invasivo’ significa ‘sin riesgos’, ‘sin período de recuperación’ o ‘adecuado para todo el mundo’”, explica. “Estos son procedimientos médicos y, como tales, requieren indicaciones adecuadas, conocimiento anatómico, equipos autorizados y profesionales calificados”.

La Dra. Uribe también advierte a los pacientes sobre suponer que todos los tratamientos comercializados como ‘moldeamiento corporal’ funcionan de la misma manera.

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Algunas tecnologías están diseñadas para actuar sobre el tejido adiposo, mientras que otras buscan mejorar la apariencia de la piel, estimular el colágeno o trabajar sobre el tono muscular. “Tratar todas estas tecnologías como si fueran equivalentes genera expectativas poco realistas”, explica.

Las fotografías de antes y después en redes sociales pueden hacer aún más difícil gestionar estas expectativas. La postura, la iluminación, los ángulos de la cámara, la contracción abdominal, la hidratación y otras variables pueden cambiar significativamente la apariencia del cuerpo en una fotografía.

Para la Dra. Uribe, contar con fotografías estandarizadas y un seguimiento adecuado es fundamental para evaluar los resultados reales de un procedimiento. “La tecnología puede ser extraordinaria cuando se utiliza para la indicación adecuada”, afirma. “El riesgo comienza cuando el marketing reemplaza el criterio médico”.

¿Se pueden combinar el moldeamiento corporal y la cirugía plástica?

En algunos pacientes, la respuesta es .

Un paciente podría someterse a una liposucción para tratar la grasa, una abdominoplastia para eliminar el exceso de piel y reparar la pared abdominal, además de incorporar una tecnología adicional para favorecer la contracción de los tejidos en determinadas zonas.

Algunos tratamientos también pueden incorporarse después de una cirugía, una vez que la recuperación lo permita, para mejorar la calidad de la piel o perfeccionar áreas específicas.

Sin embargo, la Dra. Uribe enfatiza que combinar tratamientos no debe convertirse simplemente en una cuestión de sumar más procedimientos. “Combinar tratamientos no significa simplemente acumular procedimientos”, explica. “Significa identificar qué necesita cada capa del cuerpo y seleccionar una herramienta específica para tratarla”.

“El resultado no depende de utilizar más tecnología, sino de saber cuándo utilizar cada recurso, para qué paciente y con qué propósito”, explica.

Cómo la tecnología está transformando la cirugía plástica en 2026

La tecnología avanzada también ha transformado lo que ocurre dentro y alrededor del quirófano.

La Dra. Uribe utiliza diferentes tecnologías de acuerdo con la anatomía del paciente, su diagnóstico y el plan quirúrgico.

Por ejemplo, VASER utiliza energía ultrasónica para fragmentar y emulsionar el tejido adiposo antes de su extracción. MicroAire es un sistema de liposucción asistida por potencia, diseñado para facilitar un movimiento controlado a través del tejido adiposo. Renuvion combina plasma de helio y energía de radiofrecuencia para producir una contracción controlada del tejido subcutáneo en pacientes adecuadamente seleccionados.

El ultrasonido Clarius proporciona una capa adicional de información al permitir que los cirujanos visualicen la anatomía en tiempo real durante determinados procedimientos. “Podemos ver debajo de la piel mientras trabajamos”, explica la Dra. Uribe al referirse al ultrasonido intraoperatorio.

Aun así, la Dra. Uribe señala que la tecnología por sí sola no debería ser lo que genere confianza para someterse a una cirugía. “La confianza no debería basarse únicamente en saber que una clínica cuenta con equipos avanzados”, afirma. “Debe construirse a partir de la experiencia del cirujano, una evaluación rigurosa, una institución debidamente preparada y certificada, y un equipo que acompañe al paciente antes, durante y después de la cirugía”.

Cómo la pérdida de peso con medicamentos GLP-1 está cambiando el moldeamiento corporal

El aumento en el uso de medicamentos GLP-1, incluida la semaglutida, está generando otro cambio importante en el campo del moldeamiento corporal.

Los expertos señalan que la rápida reducción del apetito y de la ingesta calórica puede afectar el consumo de nutrientes, la masa muscular, la densidad ósea, la salud cardiovascular y el equilibrio metabólico.

Los pacientes que logran una pérdida de peso significativa pueden descubrir que sus necesidades y preocupaciones cambian a medida que su cuerpo se transforma.

En lugar de buscar una cirugía simplemente para eliminar la grasa restante, algunos pacientes buscan tratar el exceso de piel, el descenso de los tejidos, la pérdida de soporte o los cambios de volumen que pueden presentarse en el abdomen, los senos, los brazos, los muslos y los glúteos. “Muchas de las consultas no se centran en eliminar ‘la grasa que queda’, sino en tratar las consecuencias anatómicas de una pérdida significativa de volumen”, explica la Dra. Uribe.

Esto puede llevar a algunos pacientes a considerar una abdominoplastia, lipoabdominoplastia, braquioplastia, lifting de muslos, mastopexia u otro procedimiento quirúrgico.

Sin embargo, perder peso no significa automáticamente que una persona esté preparada para someterse a una cirugía. La Dra. Uribe señala que los cirujanos deben tener en cuenta la estabilidad del peso, la masa muscular, la ingesta nutricional, la salud metabólica, los resultados de laboratorio y la etapa actual del tratamiento con medicamentos GLP-1. “No todas las personas que han perdido peso con medicamentos GLP-1 están inmediatamente preparadas para una cirugía”, explica. “El número que muestra la báscula es solo una parte de la evaluación”.

¿Los pacientes buscan resultados más naturales en cirugía plástica?

La Dra. Uribe también ha notado un cambio en lo que los pacientes buscan de la cirugía plástica. Hoy en día, los pacientes suelen llegar a las consultas con fotografías, videos, información sobre diferentes tecnologías y ejemplos de resultados que les gustan.

Al mismo tiempo, muchos hacen preguntas más detalladas sobre la formación y certificación del cirujano, la anestesia, las cicatrices, el proceso de recuperación, la seguridad y los cuidados posteriores a la cirugía.

Los resultados de apariencia natural se han convertido en una parte especialmente importante de esta conversación. Sin embargo, para la Dra. Uribe, “natural” no debe confundirse con que el resultado sea apenas perceptible. “Una cirugía puede generar una transformación significativa y, al mismo tiempo, mantener una apariencia armoniosa”, explica.

El objetivo es lograr un resultado que sea adecuado para cada paciente en particular, en lugar de aplicar la misma fórmula estética a todos los cuerpos.

¿Qué debes preguntar antes de elegir un tratamiento de moldeamiento corporal o una cirugía plástica?

Para cualquier persona que esté considerando realizarse por primera vez un tratamiento de moldeamiento corporal, la Dra. Uribe recomienda no apresurarse a elegir un procedimiento antes de comprender cuál es el problema. “Mi principal recomendación sería no elegir primero el procedimiento”, explica a HOLA! USA. “La persona primero debe entender qué quiere cambiar, por qué quiere cambiarlo y qué estructura del cuerpo es responsable de aquello que le incomoda”.

Los pacientes deben preguntar qué puede corregir realmente un tratamiento, qué aspectos permanecerán sin cambios, qué nivel de mejoría pueden esperar, si serán necesarias varias sesiones, si se requiere mantenimiento, cuáles son los riesgos involucrados y si quedarán cicatrices.

Quienes estén considerando una cirugía también deberían informarse sobre la formación y experiencia del cirujano, las credenciales y estándares de seguridad de la institución, la atención anestésica y los protocolos de cuidados posteriores a la cirugía.

En última instancia, la decisión entre moldeamiento corporal y cirugía plástica tiene menos que ver con elegir el tratamiento más novedoso y más con seleccionar el tratamiento adecuado según la anatomía de cada paciente.

“La mejor decisión no es necesariamente la opción menos invasiva ni la más transformadora”, afirma la Dra. Uribe. “Es aquella que logra un equilibrio realista entre la anatomía de la persona, el resultado que desea, los riesgos que está dispuesta a asumir y el proceso que está preparada para atravesar”.